La provincia abrió 300 nuevos comedores para ayudar a las familias en el gran Rosario y Santa Fe.
La Secretaría de Desarrollo Territorial informó un aumento del 30% en la demanda social durante 2024, con epicentro en Rosario y Santa Fe capital, donde la pobreza e indigencia marcaron desafíos significativos. En este contexto, se prorrogó la emergencia social para garantizar recursos en los barrios más vulnerables.
El titular del área, Sergio Basile, destacó que el ordenamiento de recursos permitió auditar comedores y redistribuir ayudas. Aunque se cerraron espacios irregulares, se abrieron 300 nuevos, fortaleciendo la atención a sectores en situación crítica.
Según el Indec, el 42,5% de los hogares santafesinos están bajo la línea de pobreza y el 13,6% bajo la línea de indigencia, lo que motivó la extensión de la emergencia social por seis meses más. Este esfuerzo incluye trabajo descentralizado en coordinación con gobiernos locales.
Basile subrayó que el objetivo es atender cada demanda con precisión, evitando la superpoblación de comedores en una misma área, mientras se refuerza la presencia estatal en los barrios más necesitados.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.