Fernando Marengo contraerá matrimonio con su pareja, Virginia Taborda, en la Iglesia de Fátima de la capital provincial.
Santa Fe.- Este sábado, finalmente, dará el “sí” el joven santafesino que el pasado 8 de marzo escapó hacia Rosario horas antes de su casamiento.
Según publica hoy Diario Uno de Santa Fe, Fernando Marengo, de 29 años, contraerá este sábado matrimonio con su pareja, Virginia Taborda, de 26, en la Iglesia de Fátima de la capital provincial.
Marengo logró robar la atención de todos los medios del país en marzo cuando horas previas a casarse desapareció misteriosamente. Dos días después fue encontrado en un hotel en Rosario y justificó su “fuga”, diciendo que no tenía dinero para costear los gastos de la fiesta.
Marengo fue denunciado por defraudación en grado de tentativa El joven, propietario de una agencia de quiniela, fue denunciado en las últimas horas por la Lotería provincial por supuesta estafa y defraudación en grado de tentativa.
Se cree que Marengo intentó aprovechar un error del sistema de la Tómbola de Entre Ríos para cobrar un premio millonario. Ocurre que desde la Lotería no se modificó el horario del sorteo del feriado 17 de abril, pautado a las 14 y se informó la programación habitual: a las 15.
Según informaron fuentes de la casa de juego, se emitieron tickets luego de las 14 con los números favorecidos y, como el sistema no detectó el error, fueron considerados ganadores.
En total fueron 632 los boletos jugados desde las 14 hasta las 14,45, cuya mayoría fue emitida en la agencia propiedad de Marengo.
Lotería logró desactivar a tiempo la presunta maniobra, que le hubiese costado casi 2 millones de pesos.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.