El director de Gestión de la Agencia Provincial de Seguridad Vial explicó que no hay permiso para conducir esos vehículos. A su vez, dijo que los menores “no tienen la fuerza suficiente” para manejarlos. Este martes falleció en San Lorenzo un adolescente tras chocar un árbol.
La muerte de un adolescente sanlorencino en un accidente al momento que conducía un cuatriciclo abrió la discusión sobre el uso de esos vehículos y sobre quiénes están aptos para manejarlos. La semana pasada ocurrió un caso similar en Cariló, donde perdió la vida un nene de 12 años.
En diálogo con el programa A Diario (Radio 2) que conduce Ciro Seisas, el director de Gestión de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Hernán Matich, informó que los cuatriciclos no están contemplados "en la ley nacional de tránsito y no tienen licencia de configuración de modelo". "Los menores no tienen la fuerza suficiente para conducirlos. No son juguetes, requiere idoneidad conductiva mayores a las de una moto o auto".
Matich explicó que el diseño de los vehículos estuvo pensado para que sean manejados "en terrenos pedredosos y arenosos, no en pavimento". "Tienen una característica engañosa porque dan la falsa sensación de estabilidad", apuntó.
"Los cuatriciclos están para ser usados en lugares cerrados y recreativos. No hay licencia de conducir prevista para eso. Los vehículos que no tienen licencia de configuración de modelo no pueden circular por la vía pública, como pasó en San Lorenzo", afirmó.
Por último, el funcionario aseveró que los vehículos "no fueron aprobados en seguridad por el organismo competente, que es la Secretaría de Industria".
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.