Así lo confirmó la Secretaría de Asuntos Penitenciarios. Además de celulares, se secuestraron chuzas y cachuña, una bebida artesanal.
La Secretaría de Asuntos Penitenciarios realizó durante el mes de enero una serie de requisas permanentes en las cárceles dependientes del Servicio Penitenciario provincial.
El resultado de las mismas fue el secuestro de total de 513 teléfonos celulares, además de 187 chuzas, 50 litros de cachuña –bebida hecha en base a frutas fermentadas de manera artesanal– y que emulan a bebidas alcohólicas.
Tarea permanente
Las requisas tienen por objeto el hallazgo de elementos prohibidos dentro de los penales: elementos contundentes como cualquier tipo de estupefacientes y telefonía celular sobre la que se montan las sospechas de la Justicia de que son los instrumentos con los que los narcos presos pueden seguir conduciendo operaciones criminales extramuros.
Hace unos días se conoció la decisión del ejecutivo provincial de prohibir la tenencia de celulares dentro de los penales.
Así lo informó el secretario de Asuntos Penales y Penitenciarios de la provincia, Héctor Acuña. El funcionario admitió que , a pesar de los controles, siempre “consiguen ingresar a aparatos”.
Tras la última sesión del año, la presidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados trazó un balance del año legislativo y afirmó: “En un momento de la política del país donde todo es crispación, la predisposición al diálogo y a la búsqueda de consenso es una marca de identidad de la política santafesina”.