La iniciativa es impulsada por los legisladores del bloque Vida y Familia.
Tres diputados del bloque Vida y Familia presentaron un proyecto para eliminar el Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad provincial al considerar que sus programas “en nada cambian la realidad de la mujer víctima de violencia”.
La iniciativa, impulsada por los diputados Nicolás Mayoraz, Natalia Armas Belavi y Juan Argañaraz, que generó el repudio de distintas organizaciones defensoras de derechos de las mujeres y sectores políticos, propone la derogación de la ley provincial número 14.038, que modificó la estructura ministerial del Gobierno y creó la cartera que hoy conduce la ministra Florencia Marinaro.
“Lo que venimos a denunciar nuevamente es la inutilidad total de esta política de erigir una megaestructura, como un ministerio, y asignar recursos a una innumerable cantidad de programas que, luego, en nada cambian la realidad de la mujer víctima de violencia”, indicaron los legisladores en los fundamentos del texto.
La propuesta es similar a la expresada días atrás por el diputado nacional Javier Milei, quien propuso eliminar el Ministerio de la Mujer, y, de hecho, los diputados de Vida y Familia difundieron una fotografía en la que secundan al referente del espacio La Libertad Avanza.
El proyecto alude a la “difícil situación económica por la que estamos atravesando como sociedad”, que “exige del poder administrador una especial visión a la hora de la asignación de recursos, para asegurar un máximo aprovechamiento y evitar el despilfarro”.
“Frente a la dramática realidad que le toca vivir a gran cantidad de santafesinos, vemos con mucha preocupación cómo desde el Estado hay decisión política para atender temas claramente menores en el orden de prioridades de las necesidades santafesinas”, añade el escrito.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.