El malestar en el barrio Playa Hermosa ha llegado a un punto límite. A través de un reclamo enviado a la redacción de Extremo Diario, los vecinos manifestaron su desesperación ante el estado de abandono de las arterias principales, las cuales se transforman en un "lodazal" intransitable ante la mínima lluvia.
El epicentro de las quejas es la bajada de Playa Hermosa. Según describen los frentistas, la acumulación de barro hace que las tareas cotidianas sean una odisea: "Los chicos no pueden ir a esperar la trafic sin embarrarse de pies a cabeza. En moto te caés, caminando te caés y en auto es un rally" señalaron indignados.
El reclamo no es nuevo, pero la paciencia se agotó. Los vecinos apuntan directamente contra la falta de gestión municipal, comparando la situación con otras zonas de la ciudad: "La calle Kennedy está escoriada de punta a punta, ¿y acá en Playa Hermosa quién se hace cargo?".
Además, recordaron promesas de gestiones actuales y pasadas que nunca se concretaron: "Estamos en 2026 y no hicieron nada. Nos dijeron que las obras arrancaban el año antepasado y seguimos igual".
La preocupación mayor radica en la seguridad y la salud. Debido al estado del suelo, los servicios de transporte privado (como Uber) se niegan a ingresar al barrio, lo que genera un interrogante alarmante: ¿Qué sucederá si debe ingresar una ambulancia o una unidad de bomberos ante una emergencia real?
Los vecinos exigen una solución inmediata y que se cumpla con el escoriado o mejorado de la bajada para garantizar la transitabilidad básica de un barrio que se siente olvidado.