El avance de la circulación en la ciudad, vuelve a poner en jaque la seguridad de los barrios periféricos de Arroyo Seco. En las últimas horas, vecinos nucleados en los barrios Gendarmería y Vientos de Arroyo alzaron la voz para denunciar las pésimas condiciones y el peligro latente que enfrentan cada vez que intentan ingresar o egresar de sus hogares desde la Ruta Provincial 21. La principal alarma está puesta en la intersección con la calle Sargento Cabral, un acceso clave que hoy carece de la infraestructura necesaria para garantizar un frenado seguro. Según explicaron los propios damnificados, para poder girar y bajar de la ruta deben reducir la velocidad prácticamente a cero, una maniobra que se vuelve una ruleta rusa debido a la velocidad a la que transitan los vehículos que vienen por detrás en el mismo sentido técnico. Por este motivo, el pedido se concentra en una urgente obra de mejoramiento urbano sobre Sargento Cabral, en el trayecto comprendido desde la bajada de la ruta hasta la calle Alejandro Gómez.
Lejos de ser un hecho aislado, este escenario se replica de manera idéntica a pocos metros de allí, en el ingreso por calle Kennedy. Quienes utilizan ese corredor manifestaron que la entrada y salida del barrio se transformó en una odisea diaria por el fluido tránsito y, fundamentalmente, por el severo deterioro que presenta el pavimento justo en la conexión con la calzada provincial, lo que rompe los vehículos y dificulta cualquier maniobra de emergencia.
El Sindicato de Trabajadores Municipales avanza en su proceso de renovación de autoridades tras la realización de una Asamblea Extraordinaria. El cronograma electoral ya está en marcha: el 2 de julio vencerá el plazo para la presentación de listas y los comicios generales se celebrarán a fines de agosto.