El tratamiento de un proyecto vinculado a la designación definitiva del contador municipal derivó en un fuerte cruce político entre el concejal Damián Salinas y el oficialista Gustavo Delorenzi. El debate giró en torno al vencimiento del plazo otorgado al Ejecutivo para elevar una propuesta formal y resolver la situación del área contable del Municipio.
Salinas advirtió que el próximo 14 vence el plazo para que el intendente Daniel Tonelli envíe al Concejo el pliego o la terna de profesionales para cubrir el cargo de contador municipal de manera definitiva, luego del nombramiento provisorio aprobado días atrás.
En ese marco, cuestionó duramente al Ejecutivo y apuntó directamente contra el intendente. “¿En qué está el Ejecutivo? ¿En qué está el intendente Daniel Tonelli?”, planteó, al sostener que la falta de resolución del tema forma parte de una serie de conflictos abiertos en la administración municipal.
El concejal también remarcó que el contador cumple un rol clave dentro del sistema de control del propio Ejecutivo y pidió que sea el intendente quien se presente ante el Concejo con una propuesta concreta. Además, cuestionó el manejo de la Secretaría de Hacienda y señaló que la demora podría volver a generar complicaciones administrativas y en los pagos municipales.
La respuesta llegó de parte de Gustavo Delorenzi, quien “celebró” – y hasta se podría decir, que se percibió de forma irónica - que Salinas impulsara una resolución para destrabar el conflicto, pero le recordó que fue uno de los ediles que no acompañó la designación de la contadora provisoria. “Me alegra que el concejal Salinas active al Ejecutivo para que se resuelva el problema del contador”, expresó.
Ese comentario generó la réplica de Salinas, quien defendió su voto negativo al señalar que la propuesta había ingresado pocos minutos antes de la sesión y sin una instancia institucional previa con el Concejo. “No estamos acostumbrados a ser tan desprolijos”, respondió, aunque aclaró que, una vez tomada la decisión por mayoría, acompañan institucionalmente el funcionamiento del Municipio.
El cruce escaló cuando Delorenzi llevó la discusión al plano político nacional y cuestionó antecedentes de gestiones vinculadas al peronismo. Salinas y otros concejales respondieron que justamente los hechos de corrupción que se mencionan demuestran la importancia de fortalecer los mecanismos de control.
“Nosotros estamos acá para controlar que en Arroyo Seco no haya bolsos, no haya López ni demás cuestiones”, sostuvo Milagros Serra, al insistir en que el debate central no era partidario, sino institucional.
Durante la discusión, también se advirtió que, si el Ejecutivo no envía una propuesta antes del vencimiento del plazo, el Municipio podría volver a quedar sin contador con firma habilitada, lo que impactaría nuevamente en pagos, obras y funcionamiento administrativo.
Finalmente, más allá del intercambio político, el eje del debate quedó centrado en la necesidad de que el Ejecutivo eleve cuanto antes una propuesta formal para designar al contador municipal definitivo y evitar una nueva paralización administrativa.