Por Juan Pablo Broin
El hecho sucedió cerca de la una horas de la madrugada del día sábado, cuando Georgina Vissani junto a su hijo de dos años, ingresaba a su domicilio de calle Belgrano al 1100 y se encuentra con cinco hombres dentro de su casa.
Es justamente cuando estaba ingresando que un desconocido la apura y otros cuatro la aguardaban adentro, que siempre actuaron a cara descubierta.Georgina contó el mal momento vivido en ese momento cuando uno de los delincuentes tomó a su pequeño en brazos y mientras le apuntaba con un arma le exigía a ella, un dinero que supuestamente podía estar allí.
La mujer relató que incluso los malhechores tuvieron el tiempo para hacerse un sandwich con las cosas que había en la heladera. Y manifestó que probablemente se equivocaron de casa porque no contaban con el dinero que le pedían estos desconocidos.
Para cuando el nene comenzó a llorar y gritar, y tras haberles revuelto todo el dormitorio, le regresan el nene y salen de la casa, se suben a un vehículo y abandonan Fighiera.
La mujer manifestó que posteriormente cuando los ladrones se dieron a la fuga, dan aviso a la Policía. Personal policial se presentaron en el lugar, tomaron nota de lo sucedido pero jamás ingresaron al hogar para constatar el mal momento vivido por esta mamá y su hijo.

A poco más de dos años de su inauguración con presencia provincial, los 3,3 kilómetros de la calle Juan de Garay lucen hoy una imagen de desidia. Pastizales altos y mobiliario destruido marcan el paisaje de una obra que costó más de 1.200 millones de pesos.