Como todos los años, los reyes magos de la Comuna recorrieron cada barrio de Fighiera repartiendo juguetes a todos los niños.

Antes del vehículo que transporta a Melchor, Gaspar y Baltasar; otro auto anunciaba la llegada de los mismos por lo que en cada esquina del pueblo, los chicos se acercaban a buscar sus regalos. Así, todos regresaban a sus casas más que felices.

A poco más de dos años de su inauguración con presencia provincial, los 3,3 kilómetros de la calle Juan de Garay lucen hoy una imagen de desidia. Pastizales altos y mobiliario destruido marcan el paisaje de una obra que costó más de 1.200 millones de pesos.