Según relató el chofer del pesado rodado, había prendido al mínimo la garrafa que habitualmente se utiliza para calentar el agua y en un movimiento mientras dormía; se cayó una almohada sobre la hornalla y originó el principio de incendio que luego fue imparable.
Estaba parado desde ayer la vecina localidad de Fighiera por problemas mecánicos y venía desde Buenos Aires con destino a La Rioja con una carga de lana de vidrio.
Bomberos Voluntarios de Arroyo Seco trabajaron durante más de una hora y media con dos dotaciones.
A poco más de dos años de su inauguración con presencia provincial, los 3,3 kilómetros de la calle Juan de Garay lucen hoy una imagen de desidia. Pastizales altos y mobiliario destruido marcan el paisaje de una obra que costó más de 1.200 millones de pesos.