Varios automovilistas reportaron casos de lo más extraños y trascendió que algunos empleados de la concesionaria vial pidieron no trabajar de noche por lo que se vería y escucharía en la zona: figuras humanas por la ruta, puertas que se cierran solas y tétricos ruido.
Lo inventó para enseñarles a sus hijos a leer chino. Con él, se puede obtener un conocimiento básico del mandarín en poco tiempo.
El hecho ocurrió en la localidad bonaerense de Florencio Varela. Cuando el criminal fue detenido por efectivos policiales, todavía iba vestido como religioso.