El expresidente de Argentina, Alberto Fernández, fue procesado este lunes por la justicia en el marco de la causa por violencia de género contra Fabiola Yáñez durante su mandato.
Julián Ercolini encontró responsable al expresidente Alberto Fernández de dos hechos de lesiones leves y un hecho de lesiones graves, doblemente agravado por el vínculo, abuso de poder y autoridad, y amenazas coactivas.
Las acusaciones se basan en denuncias de Yáñez sobre agresiones físicas y psicológicas ocurridas en 2021, incluyendo un golpe en el ojo y un severo agarre del brazo. Además, se han presentado pruebas como conversaciones de WhatsApp y certificados médicos que documentan daños físicos y psicológicos presuntamente causados por una agresión continua.
Fernández ha negado las acusaciones, argumentando que la relación era de violencia mutua y que las lesiones de Yáñez fueron resultado de caídas por consumo de alcohol. Sin embargo, el juez ha desestimado este argumento y ha decidido avanzar con el proceso judicial.
La decisión del juez se conoce en el marco del escándalo político del criptogate en el que se ve involucrado el actual presidente Javier Milei. Por este motico muchos entendieron la definición de Ercolini como un oportunismo político para desviar la atención sobre la actual gestión y el escándalo que la envuelve.
La histórica empresa anunció el cese de la producción local para pasar a un esquema de importación. La medida genera una profunda incertidumbre sobre el futuro de cientos de puestos de trabajo y el tejido industrial santafesino.
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