La iniciativa consistía en una especie de buzón que hace veinte años se colocaron tanto en el recinto del Concejo como de la Municipalidad para que allí cualquier vecino, de manera anónima, pueda denunciar la existencia de algún que otro “kiosco” de venta de estupefacientes.
El autor de este proyecto, replicando la propuesta de otras localidades, fue el ex concejal Carlos Sanchez quien recordó a este medio que nunca funcionó quizás porque no contó con la difusión y promoción suficiente. Es más, apuntó a que en ese entonces, al ser oposición del entonces intendente Pedro Spina, su idea fue muy ninguneada por el espacio gobernante.
Incluso algunos de sus propios colegas desconsideraron la iniciativa; Sanchez trajo a memoria cuando el propio Miguel Angel Coradini, quien hoy sigue en función, se rio del buzón y su finalidad. En ese entonces, de haber funcionado, al abrirse cualquiera denuncia anónima se podía acercar a la Jueza Laura Cosidoy – funcionaria que tenía por entonces buena relación con el cuerpo legislativo local.
La cuestión es que nunca fue utilizado. Las pocas veces que se procedió a abrir, no había nada en su interior. Mucho más delante de su puesta en marcha, el concejal Matias Attoresi había propuesto que se coloquen buzones similares en las plazas donde quizás sí algún que otro vecino se anime a denunciar los kioscos blancos en su barrio. Hoy consultado sobre la idea, el presidente del Concejo lo ve sin sentido ya que en estos espacios públicos hay cámaras y nadie se va a animar a colocar allí una nota sabiendo que lo están filmando.
Por otro lado, en el edificio del Concejo nadie sabe dónde está la llave de este buzón que permanece allí en el recinto ante la mirada atenta de sus empleadas. Solo acumula telarañas. Y en el caso de la Municipalidad, tampoco nunca se ha abierto y ha dejado de estar a disposición. Quizás porque los vecinos tampoco estén interesados o no quiera arriesgarse a hacer estas denuncias, con lo que ello conlleva, o bien, si así lo hicieran, en la actualidad todos saben que se necesitaría de algo similar a un contenedor de residuos para que se coloquen allí las direcciones de dónde se vende droga en la ciudad.
El gobierno municipal la adquirió el 20 de febrero pasado y, en la presentación, ya había demostrado un desperfecto en uno de los cepillos. Ahora, ya se encuentra adentro del corralón y está frenada por roturas.
Julián Cardo se metió de lleno en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos "para darle una mano a Gustavo (De Lorenzi)". Las elecciones jugarán su papel para el oficialismo y, en el caso de ganar o hasta de perder, todo indica que quien estaría pensado como el próximo titular del área sería Julián Cardo, hoy en ASSAL. Al mismo tiempo, según informaron extraoficialmente, parecería ser que Forgione y Falasco también estarían colaborando en el sector, aunque el papel principal lo tendría el ex contrincante de Tonelli.
Completamente desencajado y fuera de eje, el secretario de Salud municipal es sin dudas el funcionario que menos gestionó o, por lo menos, el que menos logró en el gabinete del Intendente Daniel Tonelli. Un DEA es su mayor logro en Salud, después, todos temas y proyectos que bajan de provincia o que ya venían siendo efectivos. Desaparecido en muchas actividades que comprenden a su área, además, es la cabeza de una interna y grieta en el sector que se profundiza y se nota cada vez más. ¿Qué méritos hace para seguir?
Algunos vecinos reclamaron los valores que llegaron de impuestos tras el aumento dispuesto por la comuna, acorde a la prestación de servicios que realiza el Estadio. Desde la gestión, explicaron las contemplaciones de esta suba y qué pasa en determinados casos.