Un hombre de 31 años fue detenido anoche, luego de que violentara los ingresos de tres inmuebles de la zona de Laprida al 1400. En uno de los inmuebles, quedó atrapado. A través de cámaras de seguridad pudo ser identificado y aprendido por la Policía
Este martes a las 22.45 fue detenido en Laprida al 1400 un hombre de 31 años por romper cerraduras de edificios de la zona. Curiosamente, en uno de los "blancos", quedó atrapado y logró huir. Fue detenido por la Policía.
Fuentes policiales informaron que en primer lugar, se denunció que la puerta del edificio de Paraguay 1555 había sido dañada. Cámaras de seguridad de la zona captaron a una persona vestida con campera oscura y mochila. Efectivos policiales se presentaron en el lugar y en ese momento, recibieron otra denuncia.
Esta vez, en calle Maipú 1481, un hombre de similares características al buscado, se había quedado encerrado y estaría forzando la puerta del edificio con herramientas. Además, se conoció que también estaba forzada la cerradura de un inmueble en Paraguay 1618.
Finalmente, en Laprida1450, los policías divisaron al hombre, quien tras ser identificado, se le encontraron en la mochila que llevaba varias herramientas, entre ellas, un cuchillo tramontina, pinza, tenazas y clavo gancho.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.