La mujer, de 36 años, fue imputada este martes en los Tribunales provinciales de San Lorenzo por abandono de persona y privación ilegítima de la libertad. La jueza Griselda Strólogo dispuso la prisión preventiva hasta el 10 de marzo.

Dorrego al 2100, donde se encuentra "Y tú Quique", la ludoteca donde ocurrió el hecho. (Google Street View)
La terapeuta de 36 años que el pasado viernes dejó encerrados a tres nenes de 3, 6 y 8 años con discapacidades en una ludoteca de San Lorenzo, fue imputada este martes. Quedó en prisión preventiva efectiva hasta el próximo 10 de marzo, según dispuso la jueza Griselda Strólogo.
El fiscal Maximiliano Nicosia Herrero acusó a Aldana Ansaldi por los delitos de abandono de persona y privación ilegítima de la libertad por haber puesto en peligro la vida de un nene de 3 años con un severo grado de autismo, otro de 6 años con síndrome de down y otro de 8 con trastorno del espectro autista.
Por los indicios recolectados en la causa, los niños quedaron solos durante 45 minutos en un lugar sin ventilación –en un día de altas temperaturas– en el que había tijeras y elementos con los que se podrían haber lesionado.
La situación se extendió hasta que el padre de uno de los menores llegó a la ludoteca, barreteó la puerta y pudo ingresar para brindarles auxilio.
“Llamé a la maestra un montón de veces y no me contestaba. Me asomé por la cerradura y veo que uno de los nenes estaba rasguñando la puerta para salir al patio. Es ahí que uno de los chicos comentó que la seño Puli, Aldana es su nombre, se había ido hace rato y los había dejado encerrados con llave”, contó este lunes al programa Telenoche Rosario (El Tres) Daiana la mamá de uno de los tres nenes.
Daiana contó también que los vecinos le confiaron que la mujer “tiene problemas de adicciones”, algo que llamó la atención de los papás. “Ella llegó a las 18 sin poder hilar palabras, dijo que se había ido a inyectar un Decadron, pero no sé qué creer”, concluyó.
El cuerpo del joven de 19 años fue localizado este jueves en la zona del monte Celulosa. Hay un menor de edad aprehendido por el crimen. Más temprano hubo disturbios frente al domicilio de los sospechosos
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años
Tras varios días de incertidumbre, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la mujer de 48 años. El hallazgo se produjo en una zona rural y la justicia ya investiga las causas del deceso.