Un nuevo hecho de robo, a plena luz del día, en la zona de Libertad, entre Moreno y Rivadavia, se suma a la larga lista de ocasiones en las que, haciéndose pasar por clientes, los ladrones logran su cometido.
Según cuenta la hija de la dueña del comercio, su mamá se encontraba acompañada, charlando con otra persona, cuando ingresa un joven que empieza a preguntarle por determinados artículos que quería ver. Mientras la señora le mostraba lo que el sujeto había pedido, la mujer que estaba allí de compañía se fue.
El supuesto cliente (que se mostraba indeciso y dubitativo) le solicita a la dueña del negocio un objeto que se encontraba en la parte de atrás del local, cuando ésta le acerca el producto que le había pedido, él le dice: “lo tengo que consultar con mi abuelito” y se va muy apurado, situación que de inmediato la hace sospechar a la mujer, motivo por el cual revisa la caja y observa que el dinero que tenía, ya no estaba. La suma asciende a un total de 200.000 pesos.
Ni bien se dio el episodio, la señora llama al 911, enseguida arribó personal del Comando Radioeléctrico, labró el acta correspondiente y recomendó realizar la denuncia en la Seccional 27. Cabe destacar que, al contar con cámaras de seguridad, la familia pasó las imágenes a un grupo de WhatsApp de comerciantes. Con el correr de los días, algunos de esos comerciantes manifestaron haber pasado por situaciones similares, y que, al ver las imágenes, coincidían con el mismo sujeto.
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar