Luego de ocho meses de embarazo, nació el hijo del ex astro de fútbol Diego Maradona y Verónica Ojeda, en el sanatorio Los Arcos, de la ciudad de Buenos Aires.
El pequeño, que iba a llamarse Milo, aunque finalmente recibió el nombre de Diego Fernando Maradona, pesó 3,200 kilos y se encontraba en buen estado de salud.
El bebé, que tenía fecha prevista de nacimiento para el próximo 15 de marzo, adelantó su llegada anoche en una operación de cesárea por un cuadro de presión alta que sufrió durante la jornada del martes.
Maradona y Ojeda se encuentran distanciados, y quien muchos consideran como el mejor jugador de la historia permanece por cuestiones laborales en los Emiratos Árabes Unidos.
De acuerdo con el abogado de la flamante mamá, Jorge Auruccio, Maradona reconocería al pequeño desde el país asiático "sin ningún problema".
"El bebé está muy bien, como mi hija, y es muy lindo", se limitó a decir la madre de Ojeda anoche al entrar a la clínica.
Según había trascendido, tanto la relación con Ojeda como su embarazo, no era visto con buenos por las hijas de Maradona, Dalma y Gianina, como por su ex esposa y madre de ambas, Claudia Villafañe.
La situación derivó en una medida judicial para evitar, tras algunos chispazos indirectos canalizados por redes sociales, nuevas pronunciaciones públicas en cuanto a la situación para preservar a la futura mamá y al bebé por nacer.
Diego Fernando se convirtió en el cuarto heredero del ex futbolista: además de Dalma y Gianinna, se encuentra Diego Junior, quien reside en Italia, y Jana, una chica de 15 años domiciliada en Mar del Plata.
La descendencia del "10" se prolonga con el pequeño Benjamín Agüero, hijo del futbolista del Manchester City de Inglaterra Sergio "Kun" Agüero y Gianina, actualmente separados.
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