El Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso llevar a la familia a otro domicilio para preservar su intimidad y estar lejos del acoso de la prensa.
Después de 14 horas de declaración testimonial, la familia de Ángeles Rawson fue trasladada a otro domicilio distinto del de Colegiales para preservar su intimidad y evitar el acoso por parte de la empresa.
Los primeros en retirarse de la vivienda, acompañados por efectivos de la División Homicidios, fueron la abuela y uno de los hermanos de la víctima, María Inés y Juan Cruz, acompañados por un hijo de la mujer.
Minutos después salieron el otro hermano, Jerónimo; su madre, María Elena Aduriz, y su padrastro, Sergio Opatowski, quien, cabe recordar, había sido llevado de imprevisto el viernes a la noche a la fiscalía custodiado por policías federales.
Desde entonces no se tuvieron noticias de los familiares de Ángeles Rawson, que prestaron testimonio en la fiscalía de la doctora María Paula Asaro.
Es más, la guardia periodística que estuvo toda la madrugada de ayer instalada frente al edificio de la familia, en Ravignani 2360, en el barrio de Palermo, jamás advirtió el regreso de alguno de ellos hasta ese inmueble.
Justamente allí, alrededor de las 2.00, continuaban los trabajos de los peritos de la Unidad Tanatológica de la Policía Federal en el interior de Renault Megane patente CVP 039, propiedad del encargado detenido Jorge Mangieri. Poco después, el vehículo fue secuestrado por orden judicial.
Luego se supo que las autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación dispusieron llevar a la familia a otro domicilio, cuyo lugar no se reveló, para preservar su intimidad y evitar el acoso de la prensa.
El enigma se centra entre Santa Fe y Chaco. Una docente denunció que un hombre pidió auxilio tras estrellar una aeronave, mientras que un colombiano fue detenido en la ruta. Sin embargo, los relatos no coinciden y no hay rastros del fuselaje.
En la localidad santafesina de Avellaneda, se registró un misterioso episodio que involucró a una maestra y a un sujeto de nacionalidad boliviana. En la zona crece la intriga porque este lunes por la noche, agentes de la Policía Caminera de Chaco identificaron en un control dispuesto sobre la ruta a un colombiano de 37 años que, según se constató, había ingresado de manera irregular al país
Tras maniobras de reanimación, los agentes lograron estabilizar al pequeño, quien afortunadamente ahora se encuentra fuera de peligro
El ataque ocurrió este sábado a la noche en bulevar Segui y calle 409. En el mismo episodio resultaron heridos dos adultos, uno de los cuáles ya recibió el alta. La nena tiene una herida de bala en el abdomen y su estado es reservado