Se trata del marido de la mejor amiga de Celina Bergantiños, sospechado de haber asesinado a la joven en su departamento de San Telmo, Buenos Aires.
Buenos Aires.- El único detenido por el crimen de Celina Bergantiños, la diseñadora asesinada en un PH del barrio porteño de San Telmo, se negó este miércoles por la tarde a declarar ante la Justicia y seguirá preso por los delitos de "homicidio y robo", informaron fuentes judiciales.
Se trata de Miguel Angel Santa Marinha, de 34 años, esposo de la mejor amiga de la víctima, quien, por consejo de su defensa, se negó a declarar ante la jueza de Instrucción Silvia Ramond.
Mientras tanto, hoy por la mañana, la policía secuestró imágenes de las cámaras de seguridad que supuestamente grabaron al único detenido por el asesinato de la joven diseñadora antes y después del crimen, en el estacionamiento lindero al edificio de la víctima.
Así lo informaron esta tarde fuentes de la Policía Federal y precisaron que el secuestro fue realizado por efectivos de la Brigada de Homicidios, por orden de la jueza porteña Silvia Ramond, en el garaje ubicado en la calle porteña Bolívar 731.
En las imágenes, tomadas durante el miércoles 2, confiaron las fuentes, presuntamente se vería a un auto marca Citroën C3, como el que poseería el sospechoso, de 34 años, cuando ingresaba al estacionamiento por horas y más tarde al retirarse de ese lugar.
El sospechoso quedó detenido el martes al presentarse con su abogado al juzgado y, según trascendió, es el marido de la mejor amiga de la joven asesinada, de 29 años, diseñadora y con trabajo en un local de decoraciones del barrio porteño de Recoleta. Todavía el móvil del homicidio de la joven sigue sin esclarecerse.
Por la tarde, se realizó también un allanamiento en la casa del sospechoso, ubicada en Monte Grande, en busca de objetos que habían sido robados o algún elemento de interés para la causa.
El hecho fue descubierto en la tarde del sábado pasado, cuando el padre de la diseñadora se acercó hasta el primer piso de su casa, en el barrio porteño de San Telmo, porque no sabía nada de ella.
Allí se encontró el cadáver tirado en el living, boca arriba, con signos de haber sido cortada con un cuchillo en la zona del cuello y asfixiada.
Además, el asesino había abierto las llaves de gas de la cocina, como para garantizarse que la joven muriera de alguna u otra manera, según relató la policía.
Tanto el living como la habitación de la mujer estaban en desorden, y faltaba una importante suma de dinero y una computadora personal. Los detectives del caso, pertenecientes a la División Homicidios y la comisaría 2, creen que quien cometió el crimen conocía a la chica y entró a su domicilio con su consentimiento, ya que la puerta y las ventanas no habían sido forzadas.
Un dato que llamó la atención de la policía es que Bergantiños había cambiado las llaves de su casa hacía unas semanas aunque entre los allegados a ella no se sabía los motivos de esa decisión. El caso, caratulado como "homicidio", es investigado por la jueza Ramond y la fiscal María Paula Asaro, la misma que tiene en sus manos el caso por la muerte de Ángeles Rawson.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
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