Esa es la hipótesis más firme que maneja el jefe de la Tropa de Operaciones Especiales, Adrián Forni, para explicar el atentado al gobernador Antonio Bonfatti ocurrido el 11 de octubre pasado.
Rosario.- "La línea más firme de la investigación es la que vincula a gente del mundo del narcotráfico, que quiere dominar una jurisdicción, con la colaboración o participación de algunos policías que pujan para que esos negocios existan", afirmó hoy el jefe de la Tropa de Operaciones de Especiales (TOE), Adrián Forni, quien encabezó los allanamientos que se realizaron ayer y que derivaron en la detención de otras cuatro personas como supuestos organizadores y autores del atentado al gobernador Antonio Bonfatti.
Entre las personas detenidas ayer se encuentran dos policías de la provincia, uno perteneciente al Comando Radioeléctrico y otro a la seccional 10ª.
En contacto con el programa "El primero de la mañana" de La Ocho, el funcionario policial sostuvo que los procedimientos judiciales de ayer tienen ver con "la línea de la investigación que se abrió a partir del arma de fuego que apareció dentro de un auto secuestrado en la seccional 10ª. Esa arma representó una situación atípica. En un primer momento, llamadas anónimas daban cuenta de la presencia del arma dentro de un vehículo secuestrado en la comisaría. Esa arma era una pistola 11.25 pero las pericias que se practicaron dieron resultados negativos. Sin embargo a partir de eso se logro el secuestro de un montón de elementos importantes para la causa judicial, y en el análisis de esos elementos llegamos a la detención de esas personas".
"La discordia se produce cuando en la dependencia policial, con el jefe y el personal honesto, tratan de ejercer un control de la jurisdicción y hubo gente que se vio muy dañada. Entonces tratan de ejercer acciones para lograr la expulsión de este personal policial. Esto no se da solo con el atentado al gobernador. Hubo amenazas previas, incendios de algunas casas. El atentado al gobernador fue algo muy atípico. Fue gente con pasamontañas, que no se podían identificar. Se utilizaron dos calibres distintos de armas. No utilizaron caminos donde estaban las cámaras de la municipalidad, no se activaron teléfonos. Hubo gente que pensó que el gobernador no tenía cámaras de seguridad, no tenía vigilancia. Es decir hicieron tareas de inteligencia".
Forni dijo que la investigación tuvo avances, pero que el caso no está esclarecido. "Hasta que no aparezcan los autores materiales e intelectuales y las armas, el caso no está esclarecido. Lo que puedo asegurar es que comienzan a achicarse las líneas del por qué ocurrió esto. Cuando se comete este tipo de delito, no tiene que ver con robos o secuestros, estamos hablando de mensajes. El atentado al gobernador fue un mensaje. La colocación del arma en la seccional 10ª también nos dio un mensaje: que lamentablemente tenía que haber policías implicados en estas organizaciones criminales, porque un civil no podía poner un arma ahí adentro. Ahí comenzamos a sospechar que había policías en estas organizaciones".
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