Personal municipal detectó estas dos actividades irregulares en distintas zonas de la ciudad de Rosario. Se allanaron los inmuebles y se secuestró material probatorio.
En la mañana de este viernes, personal de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana (Rosario) realizó la clausura de un local donde funcionaba una remisería ilegal. Además se procedió al desarme de una antena de comunicaciones entre la central y los vehículos. También detectaron y cerraron una casa de juego clandestino.
Agentes de la Guardia Urbana Municipal constataron que en un domicilio de Garay al 5700 existía un local no autorizado para el funcionamiento de remisería. A pesar de la “insistente negación de sus dueños” -según detallan fuentes oficiales-, con una orden de allanamiento pudieron detectar la actividad y secuestrar material probatorio como recibos y hojas de ruta.
El lugar, que había sido denunciado por vecinos por intermedio del número de atención ciudadana 147, fue clausurado preventivamente. Además se procedió al desarme de una antena UHF con la cuál este comercio realizaba sus comunicaciones.
En cuanto a la casa de juego clandestino, fue clausurada por agentes de la Secretaría en Junín y Larrea. Se secuestraron 19 CPU destinadas a las apuestas.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.