El Ministerio de Seguridad de Santa Fe ordenó un nuevo operativo para controlar los elementos que poseen las personas detenidas en el complejo penitenciario provincial. También hubo controles en la Alcaidía de San Lorenzo donde encontraron cuchillos y demás elementos cortopunzantes.
En el marco del operativo de control permanente sobre los pabellones de alto perfil del servicio penitenciario santafesino, el Ministerio de Seguridad realizó una nueva requisa en Piñero. Pese a que los controles se vienen haciendo de forma esporádica, nuevamente se encontraron teléfonos celulares en las celdas.
De acuerdo al comunicado oficial, en total se secuestraron 13 teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento, elementos cortantes, cuadernos con anotaciones, un router, juegos de PlayStation y 63 CDs. Todo lo secuestrado fue puesto a disposición de la justicia
“Las autoridades recordaron que las requisas preventivas se hacen en los distintos sectores, sobre todo en los que están alojados los integrantes de las conocidas bandas delictivas de Santa Fe, luego de que fueran trasladados a pabellones de máxima seguridad en los primeros días de la gestión de Maximiliano Pullaro al frente del Gobierno de la Provincia”, destacaron desde el Ministerio de Seguridad.
Por fuera del operativo en Piñero, la Agencia de Control Policial (ACP) realizó también una requisa en la Alcaidía de la Unidad Regional XVII (San Lorenzo) y dos allanamientos relacionados con la causa que investiga posibles abusos, drogas y otros delitos cometidos por los internos allí alojados.
En los siete penales que pertenecen a la Alcaidía de la Unidad Regional XVII, hay un total de 64 internos a los que, durante los controles, se le secuestraron 9 cuchillos tipo tramontina y 16 objetos cortopunzantes, entre otras cosas que tenían guardadas entre sus pertenencias.
El cuerpo del joven de 19 años fue localizado este jueves en la zona del monte Celulosa. Hay un menor de edad aprehendido por el crimen. Más temprano hubo disturbios frente al domicilio de los sospechosos
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años
Tras varios días de incertidumbre, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la mujer de 48 años. El hallazgo se produjo en una zona rural y la justicia ya investiga las causas del deceso.