El Gobierno de la provincia de Santa Fe oficializó la convocatoria a los gremios para retomar la discusión salarial correspondiente al primer tramo de 2026. Los encuentros, que tendrán lugar este miércoles 11 de febrero, marcan el inicio de una negociación clave en un contexto donde los sindicatos exigen mecanismos de actualización automática para no perder frente al aumento de precios.
La gestión de Maximiliano Pullaro diagramó una jornada desdoblada para recibir a los distintos sectores:
8:30 hs – Administración Central: Los representantes de UPCN y ATE se reunirán con funcionarios provinciales en la Casa de Gobierno para iniciar el diálogo.
Turno tarde – Docentes: Se espera que los referentes de AMSAFE y SADOP mantengan su encuentro en la sede del Ministerio de Trabajo.
Próximos pasos: Se aguarda que en los días subsiguientes se sumen a la mesa los profesionales de la salud (AMRA y SIPRUS).
Las reuniones se darán en un marco temporal estratégico: apenas 24 horas antes de que el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC) difunda el Ìndice de Precios al Consumidor (IPC) de Santa Fe correspondiente a enero.
Desde el sector gremial, la postura es firme: insisten en la necesidad de incorporar una "cláusula gatillo" o de actualización por inflación para garantizar que los haberes no queden por debajo del costo de vida. Por su parte, el Ejecutivo provincial buscará equilibrar las demandas con las proyecciones de ingresos de la provincia, intentando cerrar acuerdos que brinden previsibilidad para el resto del semestre.
Con esta convocatoria, el Gobierno busca encauzar el conflicto salarial antes del domingo 15 de febrero, fecha en la que el gobernador brindará su discurso de apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura santafesina. Lograr un acercamiento previo permitiría al oficialismo encarar el inicio del ciclo parlamentario y el comienzo de clases con un panorama de mayor estabilidad gremial.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.