Las autoridades de Amsafé provincial decidieron participar de la medida de fuerza por el no cumplimiento de los acuerdos paritarios por parte del gobierno nacional. Además protestarán contra el cierre de la causa Fuentealba II.
Amsafé adhiere a la jornada nacional de protesta lanzada por Ctera para el lunes 4 de abril. Javier Almirón, dirigente de Amsafé provincial, señaló que esta medida responde a distintos conflictos provinciales y al incumplimiento de las paritarias y en contra de los intentos para cerrar la causa judicial Fuentealba 2, en otros pedidos.
En declaraciones al programa "El primero de la mañana" de La Ocho, Almirón afirmó que se resolvió "adherir a la jornada de protesta nacional en función de una serie de reclamos que aún no tienen solución. Además hay consideraciones políticas como un nuevo aniversario del asesinato del docente Carlos Fuentealba y el proceso de impunidad que está teniendo este asesinato con relación a la causa Fuentealba II de la que han desaparecido algunos expedientes.
"La causa Fuentealba II cayó y apuntaba a los responsables políticos de ese asesinato, entre ellos el gobernador de Neuquén Sobisch y su principal asesor en materia de seguridad en esa época, Eugenio Burzaco, actual funcionario del presidente Macri", agregó Almirón.
El dirigente de Amsafé expresó que la medida de fuerza también se realiza para protestar por incumplimiento de los acuerdos paritarios. "Hay incumplimientos paritarios severos y graves que realiza el gobierno nacional. En el caso de Santa Fe tenemos que cobrar lo que se había acordado en paritarias provinciales, pero el incentivo docente no ha sido girado a las provincias".
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.