Para este lunes estaba previsto que se retomara la negociación, pero las medidas de fuerza del martes y miércoles hicieron que la convocatoria se pase al jueves o viernes. “Si no hay nueva oferta, se convoca a asamblea”, señalaron desde Amsafe
La negociación paritaria entre el gobierno de Santa Fe y los docentes no se reanudó este lunes, como estaba previsto, y la situación entre el gremio y los funcionarios provinciales se volvió a tensar. Desde el Ejecutivo decidieron prorrogar la convocatoria hasta que finalicen los paros de esta semana y esto no fue bien recibido por los maestros.
Según confirmó la periodista Ivana Fux en A Diario, luego del cuarto intermedio que se había solicitado el viernes, la expectativa era que este lunes el gobierno pusiera sobre a la mesa de negociación una mejora salarial, algo que fue anticipado en declaraciones a la prensa.
Pero ante la postura del gremio de sostener las medidas de fuerza previstas para el martes 8 y miércoles 9 de marzo, la provincia postergó la reunión para el jueves o viernes de esta semana, una vez finalizados los días de paro.
Esto no fue bien tomado por el gremio que ratificó la protesta y exigió que se avance en la convocatoria. Además, advirtieron que, en el caso de no recibir una nueva oferta salarial esta semana, se llamará a una nueva asamblea para votar nuevas medidas de fuerza.
“Amsafe sostiene que el Gobierno provincial tome con seriedad la negociación paritaria. A casi un mes de iniciadas las reuniones, no ha hecho una nueva propuesta salarial y avanza en declaraciones mediáticas que nada tienen que ver con sostener la negociación paritaria”, remarcaron en el comunicado.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.