Unas 200 personas de la zona norte de Rosario se movilizaron y exigieron mayores controles policiales y denunciaron "zona liberada". A la tarde el reclamo se repitió en las localidades vecinas
Movilizados por la inseguridad. Los vecinos de barrio Alberdi, en la zona norte de Rosario, están cansados de los robos y este sábado al mediodía marcharon hacia bulevar Rondeau, cerca de la plaza, para denunciar “zona liberada” para hechos delictivos y para reclamar “más patrullajes policiales”. Lo propio hicieron unas 60 personas de Funes y Roldán. La semana pasada unas 500 se habían reunido en Fisherton para analizar posibles medidas a tomar.
“Así no se puede vivir”, coincidieron los 200 manifestantes reunidos, quienes desplegaron una gran bandera celeste y blanca.
El dato llamativo es que, según datos recabados por el móvil de Radio 2 y El Tres, también participaron de la marcha personas que viajaron especialmente desde la ciudad de Santa Fe.
Los vecinos argumentan que “ya no se puede salir a la calle ni siquiera a hacer las compras con los chicos” y advierten que “desde hace un tiempo esto parece una zona liberada para los delincuentes”.
En horas de la tarde de este sábado, habitantes de Funes y Roldán llevaron a cabo una movida de similares características para pedir por mayor seguridad en esas ciudades cercanas a Rosario.
El procedimiento se inició tras el aviso de vecinos que advirtieron sobre la actitud sospechosa de un hombre que había descendido de un colectivo. Mediante el monitoreo de cámaras y la intervención del personal de Control y Asistencia Urbana, lograron interceptarlo y dar intervención a la Policía.
El Municipio anunció un nuevo cronograma de intervenciones para este martes 27 y miércoles 28 de octubre, a partir de las 4 de la madrugada. También se intensificará la aplicación preventiva de larvicidas ante las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
La iniciativa comenzará esta semana y estará destinada a varones derivados por la Justicia o que se presenten voluntariamente. El objetivo es trabajar sobre las conductas violentas y prevenir su repetición mediante encuentros grupales coordinados por un equipo interdisciplinario.