El relato produce escalofríos y fue una situación extrema que, afortunadamente, no pasó a mayores ni terminó con ninguna vida pero quién sabe qué podría haber ocurrido.
Terreno lindero. Los malvivientes estaban merodeando en este terreno baldío ubicado al lado de la casa de los vecinos atacados.
J. D., vecino de calle San Martín al 1500, contó que anoche había terminado de cenar junto a familia y mientras estaban de sobremesa escucharon ladrar desesperados a los perros, salió al patio junto a su hermano y ambos advirtieron la presencia de dos extraños en el terreno lindero a su propiedad.
“Estaban encapuchados”; detalló el hombre admitiendo que todavía no podía creer lo que les sucedió. Dijo que inmediatamente les preguntaron qué estaban haciendo ahí en el lote baldío y que la respuesta fue: “Nada”. Fue entonces que les dijeron que se vayan “y ahí uno sacó el revólver y nos disparó dos veces; y nos tuvimos que ir adentro. Gracias a Dios no tuvieron puntería. Adentro estaban nuestras nenas y nuestras señoras con ataques de nervios”.
Los proyectiles se desconoce en qué lugar impactaron pero los estruendos provocaron que los vecinos salieran a la vereda. Inmediatamente después se pusieron en contacto con la policía que acudió al lugar y este vecino, como tenía el número del intendente Nizar Esper, no dudó en llamarlo pese a que eran cerca de las 12 de la noche.
La charla con el jefe municipal duró unos 20 minutos. “Hablamos largo y tendido; y le pedimos más seguridad en la zona, que el alumbrado público sea mejor y que intimen, por así decirlo, al dueño del galpón de al lado de mi casa”.
Recordemos que el terreno al cual se refiere este vecino es un predio que está desocupado, estaba cercado con alambre pero –y por denuncias de la misma gente de la cuadra – los ladrones lo utilizan como vía de escape. La salida es directa hacia la zona de villa de emergencia.
La modalidad utilizada por los ladrones fue similar a la que ya se ha registrado en cuantiosos casos. Es decir, los ladrones entraron al domicilio mientras los moradores no estaban.
Se presume que, al menos, dos masculinos ingresaron a un domicilio de calle Garaghan al 1100 este sábado alrededor de las 23 horas. La familia víctima del hecho salió unos minutos y al regresar se encontraron con la puerta de frente barreteada y el faltante de algunas cosas de valor.