Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el miércoles amaneció con una temperatura de 9,2 grados y una térmica de 5,3. Un viento sur de 33 kilómetros por hora que reforzaba el frío y una humedad de 94 por ciento. La máxima esperada es de 13 grados.
La jornada estará marcada por nubes con probabilidad de lluvias que hacia la tarde son lloviznas aisladas.
El jueves seguirá con “lluvias y lloviznas”, una temperatura mínima de 8 grados y una máxima de 20. El mal tiempo continuraría viernes y recién el sábado no habría agua, aunque sí un clima “inestable”.
Julia Acosta, titular del Tribunal de Faltas local, se mostró cauta ante el anuncio municipal. "Hace más de 11 años que estoy y nunca hubo radares", señaló, remarcando que todavía desconoce los detalles técnicos y la ubicación de los dispositivos.
Tras el intenso calor de la semana, nuestra ciudad amaneció bajo un cielo cubierto y con ráfagas del sudeste. El pronóstico anticipa tormentas para lo que resta de la jornada y un marcado descenso de la temperatura.