Empresa y Municipio, por impulso del estado local, se reunieron para llegar a buen puerto y firmarán un convenio en donde el privado se comprometerá a ejecutar obras de infraestructura en el barrio donde reside; lo cual reemplazará la multa que se debería haber aplicado por los malos olores.
Después de que culminara el período de malos olores que debieron sufrir los vecinos del barrio Versalles en el barrio, producto de la empresa Quickfood, la Municipalidad y autoridades de la empresa se reunieron para ver qué hacer y cómo subsanar el daño medioambiental y de salud que provocó el privado; todo convocado en base al impulso del estado local.
Consecuentemente, y apelando a la responsabilidad social de la empresa, la Municipalidad le solicitó al privado que haga algún tipo de inversión en el barrio Versalles por todo lo acaecido anteriormente. En primera instancia, la posibilidad de acordar esto tardó, ya que la empresa tuvo incordios internos que tenían que ver con autorizaciones con la casa central que se encuentra en Brasil, por lo que, tras los trámites e intercambios, se llegó a buen puerto.
En este sentido, se generó un acuerdo que ya estaría para firmar y formalizar: "La empresa va a hacer desde Ruta 21 por Jonas Salk hasta el ingreso a la planta (casi dos cuadras y media) un mejorado basado en escoria, iluminación, veredas nuevas, y un puente nuevo en reemplazo del que hubo anteriormente y que, en su momento, sufrió las contingencias del agua. La Municipalidad colaborará en mano de obra, la empresa hará la compra de materiales fundamentalmente. Las obras beneficiarán no solo a los vecinos sino también a los trabajadores y a su llegada y salida de la empresa", subrayaron desde la Municipalidad.
Para que esto sea efectivo, solo resta un informe autorizado por obras públicas y el acuerdo por "varios millones de pesos" (dependiendo de la inflación, por eso aún no fue definido), y se procederá a la firma que enmarcará un convenio, el cual reemplazará a alguna multa que se le pueda haber cobrado a la empresa por los daños ambientales y de salud ocasionados: "En vez de cobrar una multa, eso quedará plasmado en obras concretas en el vecindario en beneficio del vecino, de la Municipalidad, y de la empresa y sus empleados, es decir, de todas las partes", cerraron.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.
El veterinario Federico Palmieri, que venía desempeñándose dentro de esta área dependiente de la secretaría de Salud y Desarrollo Social, trabaja desde hace un mes sin contrato y ad honorem. El profesional rescindió su vínculo con el Estado y hasta que se encuentre un nuevo veterinario que ocupe el cargo, sigue prestando servicios: "Yo no represento un gasto para la municipalidad, sino que es lo contrario, porque estoy poniendo medicación y muchas otras cosas de mi propio bolsillo", contó.