La víctima relató que era abusada, obligada a prostituirse y a prácticas de zoofilia. El secuestrador es un líder de Testigos de Jehová.
Ariel Castro, que mantuvo cautivas y violó a tres mujeres por casi una década, se habría suicidado en su celda. Había sido condenado a 1000 años de prisión.
El cadáver de Gabriel Costa apareció sumergido en un río. La investigación policial apunta a un jefe mafioso de una favela de Río de Janeiro.
La víctima tenía 18 años y recibió heridas en el pecho y en la espalda.
Las víctimas son descendientes del fundador del pueblo y tienen una empresa agropecuaria. Nadie resultó lastimado