La chica, de 12 años, llevaba desaparecida más de 2 meses. La encontraron enterrada en una casa. Un detenido.

Bronca. La aparición del cuerpo de la chica originó la protesta de los pobladores. / GENTILEZA EL DIARIO DE LA PAMPA
Sofía Viale (12) vendía panes cuando desapareció, hace 67 días. Ayer a la tarde, después de una búsqueda incesante, su cuerpo fue hallado enterrado en el patio de una casa, debajo de una parrilla, a una cuadra y media de su vivienda.
A ese lugar la Policía llegó por otra denuncia: cerca de las diez de la mañana una estudiante de 14 años aseguró que un hombre la amenazó con un cuchillo e intentó forzarla a ingresar a la propiedad. El padre pateó la puerta y entró, pero ya no había nadie.
El sospechoso, de 32 años, fue atrapado en América, provincia de Buenos Aires, cerca de las 21.
El hallazgo del cuerpo desató una pueblada en General Pico, la segunda ciudad de la provincia de La Pampa, con unos 55.000 habitantes.
La desaparición de Sofía Viale sacudió a Pico. El 30 de agosto salió de su casa, en el barrio Ranqueles, cerca de las 16.30, para vender panes y masitas que cocinaba su madre. Estuvo en la casa de sus abuelos.
Cerca de las 19.30, su madre la llamó al celular. Pero ella nunca le contestó. A las diez de la noche hicieron la denuncia y en el comienzo la investigación policial estuvo orientada a una fuga de hogar.
La familia Viale, de humilde condición social, y las compañeras de colegio realizaron campañas con la cara de Sofía. Hubo rastrillajes en el basural de Pico y búsquedas en las zonas suburbanas.
A las dos semanas, la investigación policial y judicial apuntó a la abuela de la chica y su actual pareja. Les requisaron el auto, tomaron muestras de cabello y los acusaron de “ocultamiento de un menor fugado”.
Pero a pesar de los esfuerzos, los investigadores estaba desorientados . La propia madre, Noemí Ampudia, lo reconoció públicamente.La organización Missing Children incluyó a Sofía entre los niños buscados en la Argentina.
El caso mantuvo en vilo a la sociedad pampeana. Las organizaciones de género reclamaron por una profunda búsqueda de Sofía.
Pero no había rastros de la nena. Se cumplió el primer mes y el segundo con los padres pidiendo en los medios por una búsqueda más intensa.
En la jornada de ayer, cerca de las 10, una estudiante de 14 años sufrió un ataque. Según contó, un hombre la amenazó con un cuchillo, pero pudo escapar.
El padre de la adolescente denunció el hecho como un intento de violación. Fue a la casa del agresor y armó un escándalo. Golpeó las ventanas y a las patadas abrió la puerta: en el lugar ya no había nadie.
Allí, la Policía supo que vivía una hombre que contaría con antecedentes de ataques sexuales. La casa estaba a una cuadra y media de la de Sofía.
Hubo otros indicios: una remera y un carrito como el que usaba la nena para vender sus panes el día en que desapareció. Una excavación posibilitó poco más tarde el hallazgo del cuerpo de la chica.
Sus padres, Noemí y Marcelo, llegaron al lugar. Hubo escenas dramáticas. Después, unas 400 personas se reunieron en el lugar.
Destrozaron la casa del sospechoso, incendiaron una Trafic policial y causaron desmanes que la Fuerza repelió con balas de goma que sacudieron la zona.
Ocurrió a la altura de General Lagos. Personal de la Guardia Provincial interceptó una camioneta que transportaba 210 neumáticos nuevos sin aval legal. Uno de los demorados ofreció dinero para seguir viaje y afirmó que cumplía prisión domiciliaria.
Los nuevos sospechosos fueron aprehendidos en la vecina localidad de Andino, también en el departamento Iriondo.
Una de las profesoras dijo que habían echado al hombre de 30 años, pero intentó regresar a través de una reja y le secuestraron un cuchillo
La víctima denunció que un grupo de hombres ingresó a su vivienda de la zona oeste y le exigió tres millones de pesos. Según relató, le advirtieron que, si no entregaba el dinero, se quedarían con la propiedad