El conductor de la camioneta que dejó tres muertos dio 1,74 en los controles. Los resultados fueron remitidos a la Justicia
El conductor de la camioneta que el domingo volcó en Circunvalación y Ayacucho y provocó tres muertos triplicó los límites permitidos en el test de alcoholemia.
El secretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Luis Baita, afirmó a Telenoche (El Tres) que el índice detectado fue de 1,74 cuando el máximo permitido de alcohol en sangre es de 0,50.
"La medida supera ampliamante lo legal con lo cual lo hemos puesto a disposición del juzgado. Será el juez quien determinará los pasos a seguir", comentó el funcionario.
La noticia del accidente se conoció este domingo. La camioneta Ranger trasladaba a 23 personas en la parte trasera que regresaban de una fiesta de 15 hizo una mala maniobra, despistó el vehículo y tras chocar el guardarrail hizo caer a los que viajaban atrás.
Un chico de once años y un joven de 25 fallecieron en el acto. En horas de la tarde, se conoció que una nena de cuatro años perdió la vida luego de permanecer internada en el hospital Vilela. Hubo otros 21 heridos de diversa consideración, uno de ellos una joven de 17 que este lunes seguía grave.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar