Tres muchachos entre 15 y 32 años fueron heridos anoche. El menor de ellos es el que más grave se encontraba, le dispararon directo a la cabeza. Fueron internados en el Heca.
Rosario.- Las calles de Rosario parecen no tener paz. Este lunes por la noche se mancharon de sangre otra vez. Tres chicos jóvenes fueron baleados en distintos hechos y puntos de la ciudad. El menor de ellos tiene 15 años y es el que más grave se encontraba, le dispararon directo a la cabeza. Los tres están internados en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Según informó el periodista Hernán Funes de Radio 2, los hechos ocurrieron con poco más de seis horas de diferencia, entre las 21 y las 3.30 de la mañana.
Cerca de las 21, entonces, un chico de 23 años se resistió al robo de su moto en Saavedra al 2100 y recibió un balazo en el pecho. Alertados del hecho, un patrullero del Comando Radiólectrico que fue hasta el lugar, lo encontró tirado en el piso y lo llevó hasta el Heca.
Algunas horas más tarde, pasada la medianoche, otro hombre llegó herido al Heca. A poco de entrar al hospital perdió el conocimiento y allí los médicos descubrieron que el muchacho, de 32 años, tenía una lesión de arma de fuego en el pecho. Poco se conoce sobre cómo fue herido.
Finalmente, a las 3.30, vecinos de Brasil al 1800 (a la altura de Circunvalación y la autopista a Córdoba) escucharon detonaciones en la calle y cuando salieron a la vereda encontraron a un familiar suyo, un adolescente de 15 años, tirado en el piso con sangre en cabeza. Le habían disparado derecho al cráneo. Ahora peleaba por su vida en el Heca.
Un joven de 23 años resultó herido de arma de fuego luego de ser asaltado por cuatro personas en inmediaciones de Camino Viejo a Soldini y las vías férreas. Recibió atención del Sies y fue trasladado a un hospital, fuera de peligro.
El enigma se centra entre Santa Fe y Chaco. Una docente denunció que un hombre pidió auxilio tras estrellar una aeronave, mientras que un colombiano fue detenido en la ruta. Sin embargo, los relatos no coinciden y no hay rastros del fuselaje.
En la localidad santafesina de Avellaneda, se registró un misterioso episodio que involucró a una maestra y a un sujeto de nacionalidad boliviana. En la zona crece la intriga porque este lunes por la noche, agentes de la Policía Caminera de Chaco identificaron en un control dispuesto sobre la ruta a un colombiano de 37 años que, según se constató, había ingresado de manera irregular al país
Tras maniobras de reanimación, los agentes lograron estabilizar al pequeño, quien afortunadamente ahora se encuentra fuera de peligro