La víctima fue el empresario Osvaldo Falappa, quien fue sorprendido por tres individuos encapuchados en su casa, creyendo que estaba de vacaciones. Pero el hombre había adelantado su regreso para asistir a un velorio. Aprovecharon que estaba durmiendo para maniatarlo con sus propias sábanas y lo golpearon exigiéndole dinero.
El titular de una distribuidora de alimentos de Empalme, Osvaldo Falappa, fue sorprendido el pasado miércoles dentro de su vivienda por delincuentes que lo redujeron en momentos en que se encontraba durmiendo. Los asaltantes lo maniataron y envolvieron con las sábanas de la cama mientras le exigían la entrega de dinero, pero finalmente huyeron con un magro botín de aproximadamente 1500 pesos al activarse el sistema de alarma. Se presume que los malvivientes no esperaban encontrar a Falappa en la casa ya que este había regresado anticipadamente de sus vacaciones la tarde anterior.
Dos circunstancias fortuitas arruinaron los planes de los malvivientes: el fallecimiento de un tío y también de un amigo de Falappa quien es propietario del Centro de Distribución Mayorista Mantovani y Falappa SRL. Como consecuencia de estas muertes el empresario regresó a Empalme sólo cuatro días después de haber comenzado su viaje vacacional. “Yo me fui cuatro días y volví antes para ir al velorio, llegué a las cuatro (de la tarde del martes). Me desperté a las tres y media (de la madrugada) pero me dormí otra vez, estaba cansado, y justo no conecté la alarma de la cocina al baño, pensando que me levantaba en un rato. Pero me quedé dormido otra vez y no sentí nada”.
En tanto alrededor de las 4.30, entre tres y cuatro sujetos, ingresaron a la vivienda, sita en calle Italia 239, violentando la reja de la ventana de la cocina. Se supone que los malvivientes pensaban que en la casa no había ningún morador y que se sorprendieron con la presencia del empresario que dormía profundamente por lo que se vieron obligados a improvisar la manera de inmovilizarlo dado que, aparentemente, no estaban armados. Así que utilizando las mismas sábanas de la cama de Falappa procedieron a maniatarlo. Luego lo pusieron boca abajo y le colocaron una almohada sobre su cabeza.
Golpeado
Una vez inmovilizado “me dieron unos golpes en el hígado para ablandarme un poco”, contó Falappa. La intención de los malvivientes era que le entregara dinero pero sólo contaba con una suma aproximada a los 1500 pesos que tenía preparada para pagar unos impuestos. Ese dinero lo había dejado sobre la mesa de la computadora, en otra habitación, pero cuando uno de los delincuentes intentó acceder a ese sector se activó la alarma, “y ahí se asustaron y se fueron”, destacó. Según testimonios recogidos por el personal de la Comisaría 5ª vecinos vieron a tres individuos encapuchados correr por calle Italia y subir a un Peugeot 208 gris.
En cuanto a los asaltantes, si bien no alcanzó a verlos estimó que “por la ventana que pasaron, no eran muy grandes, pero no tengo idea porque yo estaba boca abajo, maniatado, con un tipo con la rodilla en la espalda y con la almohada asfixiándome”, detalló. Una vez que sus atacantes se fueron Falappa se arrojó de la cama, y maniatado como estaba, tropezando y cayendo varias veces, logró llegar hasta la calle. Para ese momento la Policía había sido alertada por una vecina que oyó la alarma y el personal de la Comisaría 5ª llegó rápidamente pero los delincuentes lograron huir con rumbo desconocido.
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