Se trata del policía Pablo Espíndola, que cumplía funciones en la comisaría 10ª y está imputado por encubrimiento. En tanto, se mantuvo el arresto domiciliario para Ema Pimpi, apodo con el que se conoce a Emanuel Sandoval.
La Justicia santafesina decidió este viernes ratificar la prisión domiciliaria para una de las dos personas procesadas por el ataque a balazos contra la casa del gobernador Antonio Bonfatti y ordenó que otro de los imputados, un agente de la seccional 10ª, vuelva a la cárcel.
Quien seguirá el proceso fuera de la cárcel es Emanuel Sandoval. El joven, conocido como Ema Pimpi, está procesado por el delito de “amenazas agravadas por el anonimato y uso de arma de fuego, abuso de armas y daño”. Deberá quedarse en su casa, con custodia policial.
A quien le revocó el arresto en su casa es al policía Pablo Espíndola, que al momento del ataque prestaba servicio en la comisaría 10ª
Espíndola está procesado por presunta comisión de los delitos de “encubrimiento agravado en calidad de autor”.
En una audiencia clave programada para las 9 de la mañana, la Justicia dará un paso fundamental en la investigación del tiroteo que conmocionó a la provincia. Se definirán las medidas de tutela para el adolescente de 15 años.
La adolescente fue abordada por una patota a la salida de un comercio el pasado 1° de enero. Pamela, abuela de la menor, reveló que los agresores de su nieta compartían aula con el atacante de la escuela Mariano Moreno
El homicidio ocurrió este jueves cerca de las 18.30 en avenida Francia al 4800. Vecinos señalan a dos hombres que salieron de la vivienda como principales sospechosos