Se trata del policía Pablo Espíndola, que cumplía funciones en la comisaría 10ª y está imputado por encubrimiento. En tanto, se mantuvo el arresto domiciliario para Ema Pimpi, apodo con el que se conoce a Emanuel Sandoval.
La Justicia santafesina decidió este viernes ratificar la prisión domiciliaria para una de las dos personas procesadas por el ataque a balazos contra la casa del gobernador Antonio Bonfatti y ordenó que otro de los imputados, un agente de la seccional 10ª, vuelva a la cárcel.
Quien seguirá el proceso fuera de la cárcel es Emanuel Sandoval. El joven, conocido como Ema Pimpi, está procesado por el delito de “amenazas agravadas por el anonimato y uso de arma de fuego, abuso de armas y daño”. Deberá quedarse en su casa, con custodia policial.
A quien le revocó el arresto en su casa es al policía Pablo Espíndola, que al momento del ataque prestaba servicio en la comisaría 10ª
Espíndola está procesado por presunta comisión de los delitos de “encubrimiento agravado en calidad de autor”.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
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