Un joven tomó posesión de un inmueble de Gaboto al 900 en Rosario. Cuando limpiaba notó que en debajo de la mesada había un bolso con armas. La policía investiga ahora a los anteriores moradores.
Rosario.- Limpiaba el departamento que acababa de alquilar y en uno de los muebles de la cocina encontró un bolso. Al abrirlo, se llevó una sorpresa: había un arsenal. Ahora la Policía investiga a los inquilinos anteriores de la vivienda.
El hecho ocurrió ayer, en Rosario. Un joven de 30 años alquiló un departamento en un edificio de la calle Gaboto al 900, al sur de la Ciudad. Cuando le entregaron las llaves, fue a limpiar y al abrir el mueble bajo mesada halló un bolso.
Su contenido lo sorprendió: un revólver 44 Magnum marca Smith & Wesson, un revólver 357 de la misma marca, un revólver calibre 22, una pistola calibre 9 milímetros y otra calibre 625. Pero eso no era todo, también encontró ocho cargadores de pistola de diferentes calibres, municiones y cartuchos de escopeta.
Según informaron fuentes policiales al diario La Capital, el hecho quedó a cargo de la seccional 16 de Rosario, donde investigan a los anteriores inquilinos de ese departamento.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.