Personal de Prefectura Naval Argentina (PFA) encontró este domingo el cuerpo del joven de 23 años que era intensamente buscado desde este sábado a la tarde cuando se arrojó al arroyo saladillo, a la altura del velódromo.
Tras un exhaustivo rastrillaje por la zona en donde se había tirado el muchacho, identificado como Licuano Bejarano, los afectivos hallaron el cadáver a la altura del frigorífico Swift, cerca de las 11.
Según las primeras informaciones, Luciano se habría tirado al agua a nadar.
Intervino PNA la búsqueda y se dio aviso a la fiscal de Homicidios Culposos, Valeria Piazza.
El cuerpo de Bejarano fue remitido al Instituto Médico Legal para que se le practique la autopsia correspondiente.
Este domingo, un hombre advirtió sobre la presencia de los restos óseos cuando pescaba y avisó a la Policía. Intervino personal de Prefectura Naval, Bomberos Zapadores y un buzo táctico. La Fiscalía de Homicidios Dolosos investiga su procedencia
La fiscal Noelia Navone habló en la escena atroz junto al río, donde todo indica que se produjo un femicidio seguido de suicidio. Los dos cuerpos fueron encontrados dentro de un auto prendido fuego: “Estaban calcinados”, describió la funcionaria judicial
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo