Tres niños robaron 3.000 pesos de una casa rural en Santiago del Estero y usaban el dinero de a poco para comprar golosinas y helados en un kiosco de la zona.
"Cada vez que vayamos nos van a cobrar el doble, pero la crema y elementos que usan son los mismos", explicó la madre. "Pobres los que tengan quintillizos", planteó el padre.
El profesional, identificado como Emiliano Capandegui, volvió a su vivienda luego de ausentarse el fin de semana y se encontró con todo revuelto y el curioso mensaje sobre la mesada de su consultorio.
La flamante prometida no fue informada de que su novio había sufrido un ataque epiléptico por el que tuvo que ser internado, entonces se enojó y se casó con otro hombre presente en la ceremonia.
La calle principal de la localidad uruguaya de La Pedrera termina en la playa y fue allí, frente al mar, donde se vio por última vez a un hombre que tras robar varios objetos en el lugar, decidió darse a la fuga nadando.