El objeto apareció y desapareció varias veces de los controles del aeropuerto de Bremen durante tres horas. Luego desapareció. Tampoco un helicóptero de la policía logró identificar de qué se trataba.
Franck Kabele, de 35 años, le aseguró a sus feligreses en África que era capaz de "replicar el milagro bíblico". Sin embargo, falleció a los pocos minutos de entrar al estuario Komo en Gabón.
Era ejecutivo de un banco y, tras robar millones de dólares, dejó una nota de suicidio y desapareció. Dos años después y por casualidad, la mentira se derrumbó.
La Policía británica sorprendió a todos al publicar en Twitter una fotografía en la que daba cuenta de la supuesta presencia de un objeto volador no identificado justo en Navidad. El Servicio de Vigilancia Aérea de la Policía informó así: “¿Captamos una fuente de calor inusual en el último vuelo? ¿Santa? ¿Podría ser él?”.
Un fanático de la melliza griega se marcó para siempre el nombre de su ídola en el antebrazo derecho. El joven, de 19 años, mostró los resultados