El cannabis utilizado en la salsa no contiene THC, la sustancia responsable del efecto de euforia. “Tuve esta idea porque todos los días siento el olor que emana del coffee-shop situado frente a nuestro local en Amsterdam”, dijo el dueño de la empresa.
Aseguran que en su interior encontraron una especie autóctona de la zona afectada en 2011 por el fenómeno climático.
Sucedió en Nueva Zelanda, donde además la irresponsable madre agregaba que la llamaran si su hijo necesitaba algo.
Es la brasileña Sabrina Boing Boing. Se sacó una tierna foto en un camino rural. Sólo dijo: “Algunas cosas valen la pena”.
La vende una cadena llamada “El infarto”, atendida por chicas vestidas de enfermeras y con ambulancias en la puerta. Su dueño es considerado un “pornógrafo nutricional”. ¿El marketing de la muerte?