En el lugar había tres mujeres que fueron atadas de pies y manos. Una de ellas, de 89 años, se descompensó por una crisis de nervios.

Tras el hecho. La denuncia por el asalto en la gestoría fue radicada en la seccional 30ª. Crédito foto. La Capital. Archivo
Rosario.- Dos delincuentes armados irrumpieron en una gestoría de la zona norte de Rosario y luego de dejar atadas a las tres mujeres que estaban en el lugar, huyeron con 50 mil pesos.
El asalto ocurrió ayer a última hora de la tarde en Anchoris al 1900. Según las primeras informaciones, dos hombres armados ingresaron al local donde se encontraba la titular, Hilda A, de 60 años, su sobrina Noelia A, de 26, y otra mujer identificada como Noemí G. de 89 años.
Los delincuentes no dieron muchas vueltas. Desenfundaron armas y les exigieron a las mujeres que entregaran el dinero. Según fuentes policiales, los hampones se apoderaron de unos 50 mil pesos y antes de huir maniataron a las víctimas.
De acuerdo a los voceros Noemí G. tuvo que ser asistida por médicos de una empresa privada de emergencias debido a una crisis de nervios que sufrió por la aparición de los delincuentes. Las actuaciones del caso quedaron radicadas en la seccional 30ª.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar