Cuando se produjo el siniestro las víctimas estaban junto a otros cuatro hermanos que pudieron se rescatados por los vecinos.
Rosario.- Una niña de dos años murió y una hermanita suya de 4 sufrió graves heridas al desatarse un incendio en una humilde casilla ubicada en la zona sudoeste de Rosario.
Las dos criaturas se encontraban junto a otros tres hermanos de 6, 8 y 10 años que lograron sobrevivir gracias a que un grupo de vecinos los pudo rescatar del fuego.
Fuentes policiales indicaron a La Capital que el trágico incendio se produjo en bulevar Seguí y las vías del ferrocarril, en barrio Acíndar. zona sudoeste de Rosario.
Según las primeras informaciones, los cinco hermanos cuyas edades van de los 2 a los 10 años habían quedado momentáneamente solos en la casa porque su mamá había salido a hacer unas compras.
De acuerdo a lo narrado por la mujer, en ese momento se había producido un corte de energía en la zona y los chicos quedaron en la vivienda solos, ilimunados por un par de velas. Alrededor de las 20 por causas que se investigan se produjo un incendio.
Vecinos del barrio lograron rescatar con vida a cuatro de los chicos con vida, pero Melody Natasha Bolaños, de 2 años, falleció antes de que pudiera ser derivada a un hospital.
Zaira Acosta, de 4 años, sí pudo ser derivada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde permanece internada en estado de reservado.
Los otros hermanos, Mateo, Samira y Evelín, de 6, 8 y 10 años, fueron rescatados ilesos.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.
“La pérdida nos hizo un daño tremendo porque dejamos de hacer ese trabajo que tanto nos apasiona”, remarcó José, uno de los referentes del espacio junto a Analía