Los restos de las siete maestras y el chofer de la combi fallecidos fueron inhumados hoy en Tostado. El único sobreviviente permanece en terapia intensiva.
Este martes la comunidad de Tostado rindió homenaje a los siete docentes que fallecieron en el trágico accidente del lunes. Cuatro de ellos fueron inhumados hoy en el cementerio local al igual que el chofer de la combi, también muerto en el siniestro. El único sobreviviente, Miguel Carneiro, un profesor de educación física de 28 años, permanece internado en terapia intensiva. Autoridades de la cartera educativa provincial acompañaron a las familias en el servicio fúnebre al igual que cientos de vecinos de la ciudad.
Según publicó Télam, el velatorio de Luciana Vallejos (32); Nilda Ruiz (49); Valeria Valentini (37); y Jesica Odiante (25) se realizó de forma colectiva en el club atlético de Tostado. En tanto el conductor de la traffic, fue velado en la Sala Cooperativa de Agua Potable de la misma ciudad. Andrea Soae (42), Gladis Saavedra (37) y Daniela Figueroa (33), fueron inhumadas de forma privada. Finalmente, el conductor y acompañante de la camioneta F100, fueron trasladados a su Chaco natal.
Mientras tanto Carneiro resiste en la terapia y según su hermano Lucas “mejora lentamente”. Miguel sufrió quebradura de fémur y otros traumatismos y de acuerdo a lo que alcanzó a contarle a Lucas el accidente se produjo cuando el chofer que trasladaba a las maestras intentó pasar a un camión.
Por su parte, el jefe de Orden Público de la Unidad Regional XII comisario Walter Enrique, manifestó que “la Trafic que iba en dirección sur-norte quedó totalmente destruida”, y señaló que en el momento del accidente “había una densa niebla” y que “la ruta está en buenas condiciones y señalizada”.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.