Hace 22 años atrás, Juan José Crosio llegaba al Club Atlético Talleres con las ganas de entrenar a chicos y chicas en las canchas de tenis del club, a veces, en soledad, otras, acompañado por la temporada de verano o las prácticas de fútbol. Hoy, se lo ve contento, rodeado de disciplinas y sin perder su amor por la raqueta y la pelotita.
Al ser consultado sobre la actualidad del tenis en el “Gato” mencionó: “La verdad que bien, hay bastantes chicos en la escuelita (mayores de 10 años) que es por lo menos a lo que yo apunto. La base de una escuela de tenis son los chicos, debe haber alrededor de 50 chicos más o menos y en general también hay varios adultos, hay mucha convocatoria”.
“Juanjo” reconoce que ve buen nivel en los chicos, pero que el proceso es largo y se aprende yendo a entrenar. Además, aclaró que si bien, sus alumnos no están participando de la Asociación Rosarina porque es costosa y porque muchos de los que él ve con buen futuro todavía no tienen la edad para competir en ese nivel, se están realizando constantes encuentros y torneos con algunos clubes de la zona.
Por otra parte, manifiesta que no se están cruzando mucho con los demás clubes de Arroyo Seco en las competencias: “No tienen chicos de la edad de ellos, creo que son más grandes, no sé, no nos hemos encontrado digamos. Son gente más grande, yo sé que Unión hace torneos, pero de adultos, lo hemos convocado al profe de Unión, pero no hemos concordado nada y Athletic no sé si tiene chicos para competir”.
Con relación a su estadía en el club, Crosio se siente uno de los más viejos y destaca: “La verdad que creció una banda, está muy lindo. Yo cuando arranqué estaba Tenis y Fútbol solamente. En la semana, cuando no había fútbol en el club, estaba yo solo dando clases, te imaginas”. “Antes era una soledad terrible, ahora hay una competencia linda aparte porque hay chicos que yo tengo en tenis, que juegan al básquet, que juegan al hockey, que juegan al fútbol, hay varios deportes y los chicos tienen para elegir digamos”, complementó.
Por último, expresó que su mayor motivación para seguir dando clases de tenis, es ver crecer a sus alumnos, observar que tienen futuro y talento. Sin embargo, reconoció que más adelante no sabe lo que puede llegar a pasar, ya que, el camino es dificultoso y al ser un deporte muy solitario muchas veces, la persona se termina cansando.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.
El veterinario Federico Palmieri, que venía desempeñándose dentro de esta área dependiente de la secretaría de Salud y Desarrollo Social, trabaja desde hace un mes sin contrato y ad honorem. El profesional rescindió su vínculo con el Estado y hasta que se encuentre un nuevo veterinario que ocupe el cargo, sigue prestando servicios: "Yo no represento un gasto para la municipalidad, sino que es lo contrario, porque estoy poniendo medicación y muchas otras cosas de mi propio bolsillo", contó.