El reconocido tatuador falleció tras un siniestro de tránsito. Su familia sostiene que el joven que lo chocó en plena ciudad iba a 170 kilómetros por hora y reclama que se cambie la carátula de la causa.
Rosario.- Una nutrida marcha reclamó justicia por Julio Oksanich, a un mes de la muerte del reconocido tatuador rosarino en un siniestro de tránsito registrado en la zona sur de la ciudad.
Familiares, amigos y vecinos del Caña, como lo conocían todos, se congregaron en Ayacucho y Avenida del Rosario, donde el 18 de febrero se produjo el fatal choque que, según los manifestantes, se produjo porque el joven que lo embistió circulaba a una gran velocidad.
Identificaron al supuesto responsable con nombre y apellido y detallaron que se trata de un chico de 22 años que corría picadas con un auto (Volkswagen Bora) preparado para tal fin, y que en el momento de la tragedia “iba a 170 kilómetros por hora”, y que encima luego del hecho “se quiso dar a la fuga pero fue retenido” por testigos.
“Lo enterramos a mi tío y él –por el responsable–, a las dos horas estaba en libertad. Queremos que se cambie la carátula, que este chico no quede libre”, reclamó Gaby, sobrina de Oksanich, ante las cámaras de El Tres.
Tanto ella como otros allegados recordaron al Caña como alguien “muy querido por todos y muy solidario”. Trabajaba como tatuador, profesión en la que fue pionero en Rosario. Tenía 58 años.
Éste era el Caña Oksanich
En una audiencia clave programada para las 9 de la mañana, la Justicia dará un paso fundamental en la investigación del tiroteo que conmocionó a la provincia. Se definirán las medidas de tutela para el adolescente de 15 años.
La adolescente fue abordada por una patota a la salida de un comercio el pasado 1° de enero. Pamela, abuela de la menor, reveló que los agresores de su nieta compartían aula con el atacante de la escuela Mariano Moreno
El homicidio ocurrió este jueves cerca de las 18.30 en avenida Francia al 4800. Vecinos señalan a dos hombres que salieron de la vivienda como principales sospechosos