Los efectivos intentaban impedir el avance de los agresores cuando fueron rociados con combustible. Sufrieron importantes heridas en todo el cuerpo. Están internados en Tartagal.
Salta.- Un grupo de piqueteros wichis de la localidad salteña de Morillo se enfrentó ayer con la policía local y cuando los efectivos intentaron impedir el avance de los manifestantes –quienes intentaban tomar las instalaciones de una empresa– fueron quemados vivos.
El ataque ocurrió cerca de las 6:30 cuando piqueteros armados con palos, piedras y bombas molotov, llegaron por sorpresa a una empresa de la zona norte de la provincia, a 50 kilómetros de la localidad de Morillo.
En el momento de mayor tensión, los uniformados fueron rodeados por los manifestantes. Allí una de las personas rocía con combustible a dos de los efectivos y otra –que tenía una especie de antorcha– los prende fuego.

La situación se desbordó y los demás efectivos repelieron la manifestación con balas de goma. Todo quedó registrado por la cámara de un celular de uno de los manifestantes que aguardaban en otra parte del predio, a unos 100 metros de los incidentes.
En las imágenes, reproducidas por el diario local La Gaceta, se observa a mujeres, niños y hombres corriendo por todos lados y cómo se separan los policías con partes de su cuerpo en llamas.
Debido a las lesiones recibidas, los policías fueron trasladados al Hospital de Tartagal, en donde se evalúa por estas horas el traslado a la capital provincial debido la gravedad de las lesiones.
La declaración de joven testigo de los hechos del 9 de mayo aportó una nueva hipótesis sobre el crimen del joven baigorriense: aseguró que la víctima dijo haber participado del asesinato de Antonio "Tofu" Hereñú y que esa confesión desató una reacción que terminó en una persecución y un homicidio a puñaladas en una zona de monte de Capitán Bermúdez
El proyectil fue encontrado por un alumno en un salón de la institución ubicada sobre calle Corrientes.
El agente fue reconocido por empleados de un bar de la Terminal Mariano Moreno cuando regresó al mismo local donde había quedado filmado sustrayendo un teléfono dos semanas atrás.