El proyecto de López Molina fue votado por unanimidad por el Concejo de Rosario, y establece la creación de un espacio que cuente con las medidas de seguridad básicas para la realización de picadas.
Brindar un marco de control a la actividad. Esa es la base de la iniciativa impulsada por el concejal Roy López Molina, y que contó con el apoyo de todos los bloques. El proyecto fue aprobado por unanimidad en la sesión de este jueves, por lo que ahora deberá encontrarse un sitio propicio que no afecte a vecinos teniendo en cuenta los ruidos que provocan los vehículos.
Según explicó el mismo impulsor, “era imperioso regular y emplazar en un lugar apto estas picadas a fin que los vehículos estén debidamente preparados a tal efecto, respetando todas las normas de seguridad y teniendo en cuenta la necesidad de reducir los ruidos molestos que provocan en los lugares donde las mismas se desarrollan clandestinamente”.
Ahora, ya con la luz verde del Concejo, la Municipalidad deberá buscar el lugar para emplazar esta pista de carreras para deportistas amateur que deberán entre otras cosas, demostrar que sus vehículos cuentan con los elementos de seguridad y que no están bajo los efectos de alcohol.
No solo la totalidad de los ediles locales vieron con buenos ojos a este proyecto, sino que además contó con el apoyo de distintos actores, como corredores y aficionados a este deporte, e integrantes de asociaciones que luchan contra la clandestinidad de esta práctica.
El presidente comunal Marcelo Paponi encabezó la firma del acuerdo junto a funcionarias del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano y de la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de Santa Fe.
Durante el sábado 22 y domingo 23 de agosto se llevó adelante la segunda edición de la Feria del Libro de nuestra localidad, una propuesta que reunió literatura, música, arte, cultura y producción local en el Puerto Cultural.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.