Se trata de la arquitecta María Florencia Filippini, hermana de su esposa, la beneficiada por el intendente Martin Gherardi al pasarla a planta permanente municipal.
“Al final, lo primero es la familia”, ya lo decía Guillermo Francella en el recordado envío televisivo dominical “Los Benvenutto”. En este caso, se podía aplicar para los Filippini, familiares de la esposa del jefe del ejecutivo. Gherardi permitió por ordenanza su pase a planta permanente desde febrero pasado con categoría 16 para el tramo profesional del municipio.
Esta reprochable decisión ha generado mucho malestar entre varios empleados estatales que con antigüedad siguen esperan desde hace años su pase a planta permanente.
El secretario de Obras y Servicios Públicos, Cristian Rojas, dejó a una sola persona a cargo de la inspección de aquellos lotes que se encuentran dentro del distrito en estado de aparente abandono. De esta manera, se torna imposible cumplir con la ejecución y continuidad de esta tarea que, en las épocas venideras, tendrá mayor demanda dada la llegada del verano, los pastos que crecen, y todo loque esto conlleva.