Se trata de la arquitecta María Florencia Filippini, hermana de su esposa, la beneficiada por el intendente Martin Gherardi al pasarla a planta permanente municipal.
“Al final, lo primero es la familia”, ya lo decía Guillermo Francella en el recordado envío televisivo dominical “Los Benvenutto”. En este caso, se podía aplicar para los Filippini, familiares de la esposa del jefe del ejecutivo. Gherardi permitió por ordenanza su pase a planta permanente desde febrero pasado con categoría 16 para el tramo profesional del municipio.
Esta reprochable decisión ha generado mucho malestar entre varios empleados estatales que con antigüedad siguen esperan desde hace años su pase a planta permanente.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.
El veterinario Federico Palmieri, que venía desempeñándose dentro de esta área dependiente de la secretaría de Salud y Desarrollo Social, trabaja desde hace un mes sin contrato y ad honorem. El profesional rescindió su vínculo con el Estado y hasta que se encuentre un nuevo veterinario que ocupe el cargo, sigue prestando servicios: "Yo no represento un gasto para la municipalidad, sino que es lo contrario, porque estoy poniendo medicación y muchas otras cosas de mi propio bolsillo", contó.